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Desarrollo humano desde la primera infancia
Efectos en la atención o desatención de los niños y niñas:

Los estudios longitudinales sobre infancia, alertan de los efectos en la atención o desatención de los niños y niñas. Cada vez está más documentado cuales son los efectos de las carencias en la infancia, por falta de atención de sus necesidades básicas. Al respecto Myers, señala: Estudios longitudinales adicionales muestran beneficios a largo plazo de la intervención temprana de niños en riesgo. Nuevas investigaciones que comienzan a tener influencia incluyen estudios sobre «resistencia», condiciones bajo las cuales los programas pueden tener efectos negativos en el desarrollo del niño, y modelos y prácticas de natalidad.

El avance en el conocimiento sobre la infancia, asociado a los resultados de estudios recientes sobre el desarrollo cerebral, comienza a dar más peso a la interacción de los niños con el entorno como principal mecanismo de aprendizaje. Durante los 90 al 2,000, surge un nuevo reconocimiento a las teorías constructivistas y cognitivo social, donde se valora más el aprendizaje que la enseñanza, “desde esta perspectiva supone reconocer que el desarrollo temprano de la infancia, debe pasar por el reconocimiento de que se trata de un proceso activo, holístico e integral del niño como persona”.

Por ello, programas sociales de gran envergadura como el Programa Nacional Wawa Wasi, acuñan el concepto aprendizaje infantil temprano, entendido como un proceso de construcción de conocimientos, actitudes y comportamientos que son elaborados por los propios niños en interacción con el mundo que le rodea. Este aprendizaje se da por la capacidad natural de los niños de aprender por sí mismos a través del descubrimiento, y por el apoyo de agentes mediadores como la familia, los adultos cuidadores y otros niños de diferentes edades. El término temprano alude a la etapa de la infancia comprendida entre los primeros meses y los tres años aproximadamente”.

Los argumentos sobre la necesidad de intervenir en la primera infancia cada vez tienen mayor consenso, especialmente en reconocer la necesidad de promover una intervención integral considerando las características del desarrollo infantil y de contribuir a la formación de capital humano. Es en ese sentido, que se propone educación y desarrollo integral, reconociendo que la educación y el aprendizaje constituyen una parte esencial de la intervención.

Promover el desarrollo integral desde la educación temprana

La universalización de la educación básica en el Perú, supone la creación de diversos programas de atención educativa para los niños y sus familias en función del compromiso suscrito con la Convención de los Derechos del Niño y del reconocimiento de la importancia del Desarrollo Humano en la sociedad. En ese sentido, el Ministerio de Educación establece en la respectiva Ley, que la Educación es un servicio público esencial, reconocido y garantizado por el Estado. Por ello, viene fortaleciendo a los programas no escolarizados, e impulsando modelos de atención educativa para niños menores de 3 años, con intervenciones orientadas a fortalecer las capacidades de las familias en la crianza, socialización y educación temprana, a través del Proyecto Educativo en Áreas Rurales PEAR.

Las oportunidades educativas en la primera infancia, contribuyen con el desarrollo infantil:

Tal como refiere el IDH como adquisición de conocimientos, esta afirmación originó que los organismos internacionales presten mayor atención al desarrollo de la primera infancia (ADPI). Desde allí la educación inicial cobra fuerza y surgieron iniciativas para la creación de programas, que se consolida con la Conferencia Mundial de Educación para Todos (Jomtien 1990). Al incluir a la primera infancia, dentro de los sistemas educativos ampliaron hacia este sector la perspectiva tradicional sobre la educación básica, en la que el aprendizaje y la educación eran contempladas a partir del acceso a la escuela primaria (Torres, 1999). La Declaración de Jomtien especifica lo siguiente: «El aprendizaje comienza al nacer. Esto requiere atención y desarrollo de la primera infancia. Ésta puede proporcionarse implicando a las familias, a las comunidades o a programas institucionales, según corresponda».
Por otra parte, el Marco para la Acción que surgió de la Conferencia Mundial definió algunos objetivos que debían incluir los países firmantes en los planes para la década de los 90: «La expansión de actividades de atención y desarrollo de la primera infancia, incluyendo intervenciones con la familia y con la comunidad, especialmente para niños pobres y desfavorecidos»