El programa Proniño tiene la misión de contribuir con la erradicación del trabajo infantil, brindando a niñas, niños y adolescentes trabajadores la oportunidad de recibir una educación de calidad, y romper con el círculo vicioso que se estableces entre pobreza y trabajo infantil.
Proniño actúa permitiendo la escolarización de los niños que trabajan, a través de una propuesta integral dirigida al niño, a la familia, el colegio y la comunidad. Para lograrlo, el programa comprende actividades de refuerzo en los estudios y atención de salud para los escolares, capacitaciones para docentes, talleres de sensibilización para padres de familia y mejoras en la infraestructura de los centros educativos, además de variadas iniciativas para mejorar el entorno familiar y social de los niños.
El objetivo de Proniño es ayudar a eliminar las siguientes cifras1:
218 millones de niños que trabajan en el mundo
17 millones en Latinoamérica
2 millones en el Perú
El programa Proniño es aplicado en trece países del continente: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, y beneficiará a más de 50,000 niños durante el año 2007.
Proniño en el Perú
El programa funciona en Arequipa, Cusco, Chiclayo, Huancayo, Iquitos, Lima, Piura, Puno y Trujillo, y favorecerá a más de 7,000 niños en 2007. Siempre en colaboración con la Asociación Fe y Alegría y la ONG Cesip.
Conoce las historias de Vanessa, Quique y Benito, niños que dejaron de trabajar para ir al colegio.
Vanessa
Vanessa tiene 14 años, vive en Huachipa y a los ocho comenzó a trabajar. Su familia es muy pobre, y su padrastro la llevó a ella y a sus tres hermanos a trabajar en una fábrica artesanal de elaboración de ladrillos. Su jornada era de 7:00 a.m. a 11:00 a.m. y se dedicaba a poner cientos de ladrillos de costado para que se sequen al sol. Se pasaba la mayor parte de estas cuatro horas agachada y sufría de fuertes dolores de espalda y de riñones. Después, cuando regresaba a su casa, ayudaba a su mamá en las labores del hogar.
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En el año 2001, ingresó al programa Proniño, dejó de trabajar y fue al colegio. Su madre, la Sra. Rosa, entendió que los niños tienen derechos y que el trabajo es perjudicial para el desarrollo de su hija. Vanessa afirma que "las capacitaciones a las que hemos asistido mi mamá y yo han sido de mucha ayuda para comprender que debo estudiar y que los niños no debemos trabajar".
Vanessa asiste al colegio 1224 El Paraíso de Huachipa. Cursa el segundo año de secundaria.
Su curso favorito es ciencia y ambiente.
De grande quiere ser profesora.
Quique
Quique nació en Trujillo en un hogar de escasos recursos. Tiene 15 años y vive en el centro poblado El Milagro. Tuvo una niñez muy dura. Desde los seis años trabajó en el relleno sanitario, junto a sus dos hermanitas y amiguitos, escogiendo la basura que se podía reciclar.
Pero esta situación terminó en 2002. Quique entró al programa Proniño y dejó de trabajar. En lugar de ir a la escuela irregularmente y tener un bajísimo rendimiento, hoy Quique es un alumno muy aplicado del colegio Julio Gutiérrez Solari.
Cuando termine el cole quiere postular a la Universidad Nacional de Trujillo para estudiar Ingeniería.
Estamos seguros de que así lo hará.
Benito
Benito es alumno de cuarto de media del colegio Manuel Scorza de Las Lomas de Carabayllo, en Lima. El año pasado fue el primero de su clase. Es un chico que promete.
Pero hasta hace cuatro años la vida de Benito estaba muy alejada de promesas de futuro. Él era el único sustento de su casa. Su papá se fue hace mucho tiempo y su mamá tuvo que dejar de trabajar por problemas de salud. Trabajaba reciclando plástico y cartón, en el relleno sanitario. Sus jornadas durante el año escolar eran de cuatro horas; en las vacaciones aumentaban a diez. ![]()
Desde que Benito ingresó a Proniño dejó de trabajar. Ahora le dedica todo el tiempo que debe al colegio. Dice que le gusta mucho estudiar, que está convencido de que es muy importante aprender para triunfar en la vida. Quiere estudiar dos carreras: mecánica automotriz y ensamblaje de computadoras.
Lo que más le gusta del colegio son los cursos de números y los nuevos problemas.
Compartimos también los testimonios de tres beneficiarios del Programa Proniño en la Red Rural Nº 48 de Fe y Alegría, Malingas, Piura.
Segundo Arrunátegui Carmen de 15 años. Totoral alto.
Yo trabajo de tarde, le ayudo a mi papá en la chacra y a ver las cabras en el campo pero tengo tiempo para estudiar y recrearme. Pero se que hay niños en otros lugares que no tienen tiempo para estudiar ni jugar. Creo que los niños no debemos dejar de estudiar por causa del trabajo. ![]()
Gracias al aula telemática he aprendido nuevas experiencias que quizás nunca las hubiera podido tener sin este apoyo.
Así mismo el desayuno que nos brindan, gracias al apoyo del Proyecto Proniño me ayuda bastante porque me permite alimentarme y resistir en todas las horas de clase. Con el apoyo de telefónica he podido estudiar este año y contar con lo necesario.
Ruth Eufemia Calle Alvarado de 15 años. Santa Rosa de Yaranche
Agradezco a Telefónica, porque gracias a su apoyo nosotros podemos contar con lo necesario para poder estudiar. Además, sabemos que hay muchos niños y niñas que antes no estudiaban por causa del trabajo y ahora lo están haciendo, con el apoyo de Telefónica. Creo que, la educación que recibimos, nos permite desarrollarnos como personas para poder contribuir a la sociedad. Yo trabajo en mi casa haciendo los quehaceres domésticos por la tarde pero puedo estudiar. Creo que no es justo que muchos niños y niñas dejen de estudiar para ir a trabajar.
Con el desayuno que nos brindan nos favorece porque muchos niños viven lejos y a veces no toman un buen desayuno en su casa. Gracias a este apoyo están mejor alimentados y pueden rendir más.
Los útiles escolares que nos han brindado nos han favorecido por que los padres no pueden comprar útiles necesarios para poder desarrollar nuestras capacidades.
El aula telemática nos sirve bastante porque nos ayuda a mejorar en los conocimientos.
Cuando nos dejan tareas podemos hacer uso de Internet y avanzar en nuestros estudios.
Anai Fiorella Ruiz Vega de 15 años. Tejedores
Telefónica nos ha beneficiado a todos con útiles escolares. Gracias a ello, nos podemos ayudar para desarrollar nuestras tareas y también nos ha beneficiado en una sala telemática en la cual nosotros venimos a sacar información y también a comunicarnos con personas de otros lugares.
Además nos brinda desayuno escolar para nosotros tener más energía y poder atender las clases.![]()
Pienso que la educación que estamos recibiendo es fundamental para formar nuestra personalidad y estar preparados para enfrentar los desafíos.
Nosotros nos hemos sentido muy orgullosos de tener un apoyo de Telefónica, en la cual nos beneficia a todos y todas las personas de la comunidad porque podemos hacer uso de Internet.